Ser bueno tiene su recompensa… - Rubias

Y menuda recompensa, el chico iba de puerta en puerta recaudando dinero para una buena obra. A la madura le hizo gracia y aparte de darle la limosna, le invitó a pasar a su casa, lo sedujo y se lo acabó follando. Ya veis, ser bueno tiene su recompensa,